El teatro también se lee

Por: Profa. Daniela Martínez

Todos conocemos esa maravillosa sensación de estar sentados en las butacas, con las luces apagadas, con gran expectación a que se prendan los reflectores y se abra el telón. Es una emoción inexplicable por ver qué nos ofrece la ficción de la puesta en escena, el trabajo de los actores, los efectos con los que logran convencernos de estar en un lugar y en una época determinados.

Asistimos al teatro para ver una propuesta de un director sobre algún tema, para ver el trabajo del algún actor favorito, para ver las ingeniosas escenografías y la creatividad de los vestuarios o, simplemente, para vivir la magia del Teatro.

Pero, ¿Cuántas veces nos hemos sentado a disfrutar de la lectura de una buena obra de Teatro? Sí, la lectura de una obra de teatro. Estamos acostumbrados a leer la narrativa poderosa que nos describe los lugares y los personajes a detalle, que nos transporta sin movernos del sillón, sin embargo, leer un guión teatral es un poco diferente.

Vamos descubriendo lo que sucede a través de la acción de los personajes, lo que dicen nos revela lo que piensan, lo que callan nos da pistas para entender su forma de conducirse y sus patrones internos. Las descripciones nos ayudan a situarnos en el espacio y tiempo y, las acotaciones nos van dando detalles de cada acontecimiento.

Si bien, la literatura dramática está hecha para ser representada también es enriquecedor leerla. ¿Por que? Nos convierte un poco en detectives de los personajes, los vamos descifrando poco a poco. Las palabras adquieren otra dimensión y si te gusta una frase siempre puedes regresar a ella una y otra vez. Y pues ¡Qué mayor ventaja que ser nosotros mismos los directores de la obra a partir de nuestra imaginación!

Así que te invito a leer Teatro, para ello te doy algunas recomendaciones:

Puedes comenzar a leer en voz alta, para que imagines las diferentes voces de los distintos personajes (poco a poco se hace uno más hábil, así podrás leer en silencio para que en casa no te tilden de dramático).

  • Empezar y terminar la obra de una vez. Recuerda que no es una novela, si la lees en varias sesiones se pueden perder las sensaciones y emociones que te pueda provocar, piensa que es como ser un espectador más.
  • Visualiza los espacios y decorados que se acotan para que puedas tener una idea clara de donde están sucediendo las acciones.
  • Déjate imaginar. El teatro es uno de los mejores espejos de la humanidad.

Y ahora sí, a disfrutar del teatro desde la comodidad del sillón.

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *